El terremoto en Ecuador, de 7,8 grados en la escala Richter, el más fuerte que se ha producido en el país en las últimas décadas, ha causado una gran devastación en el país.
Según las cifras oficiales, más de 400 personas han muerto a causa del seísmo y más de 2.000 han resultado heridas.
Gran parte de sus infraestructuras han sufrido daños tras el grave temblor. El sistema de salud está en situación emergencia y en algunos lugares se ha interrumpido el servicio de agua y electricidad. Miles de personas llevan varias noches durmiendo en el exterior por miedo a nuevas réplicas.