Equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) trabajan para acceder a las personas damnificadas y hacerles llegar suministros médicos y asistencia en materia de agua, alimentos y saneamientos. También están ayudando en labores de vigilancia médica y sistemas de derivación a clínicas comunitarias y centros de evacuación.
Las cifras de afectados no dejan de aumentar y aún hay numerosas poblaciones completamente aisladas. MSF trabaja con celeridad para auxiliar a los supervivientes. Se está facilitando atención primaria en centros de tránsito de Beira donde son acogidas personas rescatadas de árboles, techos y pequeñas extensiones de terreno no inundado a través de las clínicas móviles de MSF.
Hasta el momento, no se han detectado necesidades médicas graves, pero los equipos en el terreno están muy preocupados por los posibles brotes de enfermedades diarreicas provocadas por el consumo de agua contaminada, y el gran número personas que requieren medicación y tratamiento urgente para enfermedades crónicas, como el VIH y la tuberculosis.