Ayudar y acoger a familias refugiadas que llegan a España, que han huido de sus países por conflictos bélicos, víctimas de graves violaciones de derechos humanos y otras situaciones violentas para que tengan acogida adecuada.
Las personas refugiadas son aquellas que se han visto obligadas a huir de su país por sufrir persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual. Actualmente, Siria es el primer país de origen de las personas refugiadas en el mundo. Debido a un conflicto que dura ya más de 7 años y que se ha cobrado cerca de 500.000 vidas y ha obligado a huir del país a más de 6,3 millones de personas.
A pesar de la urgente situación, los Estados siguen mostrando una desesperante lentitud en los procesos de reubicación y reasentamiento. Durante el año 2017, miles de personas volvieron a perder la vida en el Mediterráneo tratando de llegar a Europa, lo que la confirma como la ruta más mortal del mundo.
El modelo de intervención de CEAR promueve el desarrollo integral de las personas refugiadas a través de su plena integración en la sociedad. Con ese objetivo, se realiza una atención individualizada, grupal y/o comunitaria basada en la cercanía, reconociendo a cada persona su valor propio y sus cualidades irrepetibles convirtiendo a la persona en protagonista de su propio proceso. Una intervención basada en el concepto integral de las personas, abarcando los aspectos biológicos, psicológicos, sociales, legales y económicos de la persona, con la finalidad de posibilitar el ejercicio de derechos y deberes en igualdad de oportunidades.
Desde la premisa de que acoger no implica simplemente facilitar el alojamiento y la manutención, los programas de acogida de CEAR se definen por un conjunto de actuaciones dirigidas a potenciar el bienestar, la autonomía y la dignidad de la persona acogida. Durante el tiempo que dura la estancia en los centros de acogida y en la posterior fase de inclusión, los equipos técnicos multidisciplinares, en coordinación con los equipos sociales, de empleo y jurídico de sus respectivas delegaciones de CEAR, diseñan y desarrollan, conjuntamente con cada persona acogida, un itinerario individual orientado a lograr el mayor grado de autonomía y de integración posible.
El modelo de intervención social se articula en cuatro áreas de trabajo complementarias:
- Área de Acogida: Los programas de acogida de CEAR se definen por un conjunto de actuaciones dirigidas a potenciar el bienestar, la autonomía y la dignidad de las personas atendidas.
- Área Social: En esta área se trabaja de forma integral con el colectivo de atención: tanto en los Servicios de Información y Orientación de CEAR (puerta de entrada a la organización), como en los servicios especializados en la atención social y psicológica.
- Área de Formación y Empleo: Las acciones que desarrollamos tienen como finalidad principal potenciar la empleabilidad y la autonomía de las personas solicitantes, refugiadas apátridas y migrantes.
- Área Jurídica: Área en el que se asiste, asesora y defienden los derechos de las personas solicitantes de protección internacional ante las autoridades y los tribunales de justicia.
Se podrán cubrir 150 estancias en los centros y pisos de acogida de CEAR para que las familias tengan cubiertas las necesidades básicas de alimentación, alojamiento, gastos sanitarios, atención psicosocial, ayudas de vestuario, artículos de consumo, suministros y servicios generales, transporte y también un continuado acompañamiento social, psicológico y jurídico.
CEAR (web)
